Preparar el equipaje para las vacaciones estivales suele generar ilusión, pero también pequeños olvidos. Entre los protectores solares, las gafas de sol y la ropa de baño, el neceser de higiene buco dental suele quedar relegado a un segundo plano o completarse a última hora con lo primero que encontramos en el baño. Mantener una rutina de limpieza impecable fuera de casa es el pilar fundamental para regresar de las vacaciones sin sorpresas desagradables en tus dientes.
El primer elemento indispensable es un cepillo de viaje adecuado. Te recomendamos optar por un cepillo de filamentos suaves que incorpore un capuchón protector con perforaciones de ventilación; esto evita que las cerdas se deformen dentro de la maleta y frena la proliferación de bacterias por la humedad acumulada. Si utilizas habitualmente cepillo eléctrico, asegúrate de llevarlo completamente cargado o mete el cargador en el equipaje para no interrumpir tu rutina óptima.
En segundo lugar, no olvides incluir un tubo de pasta dental con flúor en tamaño de viaje (menor de 100 ml si viajas en avión) y, de forma obligatoria, tu herramienta de limpieza interproximal habitual, ya sea el hilo dental o los cepillos interdentales. El verano es una época donde picoteamos mucho entre horas en la playa o la montaña; disponer de hilo dental a mano te permitirá retirar de forma rápida y discreta los restos de comida molestos tras las comidas fuera de casa.
Por último, si sigues un tratamiento de ortodoncia invisible, recuerda meter en el neceser la caja protectora para guardar tus alineadores transparentes mientras comes, evitando la tentación de envolverlos en una servilleta de papel en el restaurante, que es la causa principal de su pérdida accidental. Cuidar de tu boca en vacaciones es sencillo si metes un poco de calma y prevención en tu maleta.

